¿Qué son las heridas de la infancia y cómo puedo reconocerlas?
No todas las heridas sangran. Algunas duelen en silencio, se esconden detrás de nuestra forma de amar, de reaccionar, de vincularnos. Son marcas que dejamos de ver, pero que siguen actuando. Las heridas de la infancia no desaparecen: se transforman en las maneras que encontramos para sobrevivir. Lise Bourbeau llamó